El diseño es una forma de vida

No es el medio para llegar a un producto; es el proceso y es la experiencia. Es la energía que trasciende lo material. Las tres marcas que se han unido en este momento y en este espacio reflexionan sobre su forma de ejercer el diseño. Plantean una conversación sobre el valor de lo artesanal y de lo hecho a mano, sobre el descubrimiento de los insumos locales; su lenguaje es el de una estética que niega lo ostentoso y abraza lo fino y lo simple. Es un ejercicio que alcanza conceptos como slow living y diseño sostenible; estos no son solo términos y tendencias de moda, son decisiones que hay que tomar.

Desde esta mirada, el diseño se vuelve un ritual que evoca tradiciones ancestrales y que celebra los ciclos de la naturaleza y de sus materiales. Desde lo estético hasta lo práctico, el ritual contemporáneo no es más que la consciencia y el valor que le damos a lo que usamos.

Los procesos y las experiencias que estas tres marcas proponen tienen que ver con enriquecer el día a día de las personas: con tomarse el tiempo de disfrutar los objetos, oler el material, sentir la textura. Sus colecciones nos invitan a apreciar la belleza única de una pieza que no ha sido producida en serie, y que en su simpleza y funcionalidad tiene la capacidad de comunicar. La reunión de estas marcas nos dice que el diseño forma comunidades, que es identidad. Y que es una forma de vida tan etérea y tan concreta como cualquier credo personal.

Compartir:
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on google
Share on linkedin
Share on vk
No products in the cart.

Buscar